Pedro Albizu Campos al regresar a Puerto Rico luego de su viaje de propaganda por la América Latina. 1930.

“AQUÍ SE DILUCIDARÁ CUÁLES SON LOS PLANES Y ACTITUD DE ESTADOS UNIDOS HACIA LOS PUEBLOS DE NUESTRA RAZA”, DIJO ALBIZU CAMPOS EN EL BANQUETE EN SU HONOR

El sábado, a las nueve de la noche, tuvo efecto el banquete en honor del Lcdo. Pedro Albizu Campos organizado por varios amigos y simpatizadores del líder nacionalista, en el “Hotel Palace”. Alrededor de cincuenta comensales de todas las filiaciones y procedentes algunos de varias poblaciones de la isla como Ponce, Fajardo, Naguabo y Manatí, se reunieron en torno de la mesa presidida por el homenajeado, señor Albizu Campos, el señor Lope Bello, el señor José P. Berríos y el Director de Brindis, señor Luis Antonio Miranda. La pared del fondo estaba adornada con la bandera portorriqueña. Después de un opíparo menú se dió comienzo al acto. El Director de Brindis pronunció un breve discurso hablando sobre la campaña nacionalista del señor Albizu por la América Latina y anunció inmediatamente al señor Lope Bello. El discurso del señor Lope Bello fué uno de los más felices que le hemos oído al distinguido venezolano. Hizo referencia al hecho de que nunca habían estado los portorriqueños tan unidos en ideales y sin embargo estaban divididos en sus actuaciones públicas. Citó una frase de Washington que justificaba la actitud de Puerto Rico a reclamar sus derechos políticos. Sus palabras fueron calurosamente aplaudidas. El Director de Brindis dió lectura a varias adhesiones del doctor Ramón Lavandero, del Lcdo. Fulgencio Piñeiro, del Lcdo. Samuel R. Quiñones y otros telegramas de la isla. Luego fueron haciendo uso de la palabra el Lcdo. José S. Alegría, don Epifanio Fernández Vanga, que leyó una cuarteta, el Lcdo. R. Sancho Bonet, el Lcdo. Rafael Díaz Cintrón, el señor Arturo Gallardo, Manuel Rivera Matos, Fernando Sierra, Ortiz Lecodet, el Lcdo. Cruz Horta, el señor Modesto Gotay, el señor Alberto Núñez y el joven Gilberto Concepción, de la Universidad de Puerto Rico. Al anunciarse al señor Albizu la concurrencia se puso de pie y le tributó un prolongado aplauso. El homenajeado pronunció un elocuente discurso por espacio de dos horas y media analizando con lujo de detalles la situación interna de Estados Unidos, los problemas de Puerto Rico y los peligros que amenazan a la América Latina. Comenzó diciendo el señor Albizu que aquel acto le llenaba de satisfacción y que para otro hombre sería motivo de orgullo y de vanidad. “Pero es el deber de todos aquellos que poseen un grano de sabiduría ponerla al servicio de sus semejantes porque eso no nos pertenece sino que es un patrimonio de la Providencia. Además estamos frente a la tragedia patria para detenernos en minucias personales”. Entró luego en detallado análisis de la situación de la América del Sur, diciendo que este continente era objeto de la codicia universal. Los invasores trataban de ejercer una hegemonia sobre todos los valores culturales, y luego comerciales. Primero tratan de allegarse al elemento intelectual y luego al pueblo. Para esta labor de conquista cuentan con una serie de instituciones, muchas de ellas de caridad perversa, con las cuales pretenden deslumbrar a los pueblos invadidos. “Puerto Rico es la nacionalidad más integrada del continente en el sentido étnico y cultural, tenemos la masa más homogénea, noble e inteligente de América. Pero también tenemos la clase directora más podrida de todo el continente. “Nuestra condición de isla es un postulado de independencia porque ya la Naturaleza per se nos ha hecho libres. Las islas han sido siempre en la historia los territorios más indominables y el ejemplo lo tenemos en nosotros que a pesar de treinta años de coloniaje yanqui conservamos intacta nuestra personalidad a pesar de que nuestra soberanía politica no ha sido reconocida. “Nuestra debilidad radica en no capitalizar esa fuerza unitaria producto de nuestra vinculación étnica y cultural. Pasamos de los abrazos a las separaciones y de los entendidos fraternales a la hostilidad fraticida. Mi esposa ha tenido una frase para juzgar esta situación: (la concurrencia se puso de pie) “Jugamos a las divisiones cuando somos indivisibles”. Hizo luego un análisis “del sistema imperialista que dispone de unas cuantas instituciones con fines disfrazados para sorprender la buena fe de los pueblos que caen bajo su influencia”. “Estados Unidos tiene hoy un récord completo de todos los territorios petrolíferos y mineros de la América del Sur. Y detrás de la Cruz Roja o de la Fundación Rockefeller va la empresa solicitando alguna concesión del Gobierno. ¿Por qué la Fundación Rockefeller no ejerce su caridad en Nueva York, donde existen cuatro millones de seres que viven en las condiciones más deplorables de miseria? Va a la América Latina porque en el continente existen ricas zonas petrolíferas”. Refiriéndose a la situación de Puerto Rico dijo: “Yo he lamentado la caída del Presidente coalicionista de la Cámara. Era una oportunidad propia para que se enfrentara con el Poder y le dieran con el foete en la cara desde la Fortaleza. Estados Unidos quiere rendir a la intelectualidad isleña. Muchos jóvenes debido al empobrecimiento del país tienen que traicionarse a sí mismos y acogerse a la sombra del presupuesto para no perecer de hambre. Es menester a todo trance evitar esa desmoralización forzada de la juventud”. A los jóvenes universitarios dirigió el siguiente mensaje: “Los jóvenes que actualmente estudian en la Universidad no deben hacer política activa, ellos necesitan sus energías para el estudio. Desde luego deben tener un sentimiento patriótico, pero ahora, no deben distraerse. Su deber es prepararse, hacerse competentes para que luego puedan defender a su país con las armas poderosas del conocimiento. El joven que pudiendo ser un estudiante brillante es mediocre no es un buen patriota”. “No existe en la Unión americana un estado comparable a nosotros en homogeneidad étnica, en cultura, y con una historia tan rica en páginas luminosas. Abolimos la esclavitud sin derramar una gota de sangre, dimos soldados ilustres como Valero y Rius Rivera a la causa de la independencia de América. Hemos aportado valores sentimentales a la cultura hispano-americana, en nuestra tierra nació Morell Campos que fué el primer músico de América. Dimos al doctor Stahl, uno de los sabios botánicos más notables del continente. Afortunadamente la personalidad creada por estos hombres de cultura no ha desaparecido y esta es una barrera que nos defiende contra los planes de conquista del invasor. Puerto Rico plantea el caso más hermoso de América, porque aquí en las aguas del Caribe se dilucidará cuáles son los planes y la actitud de Estados Unidos hacia los pueblos de nuestra raza. “Puerto Rico podría utilizar la Unión Panamericana y la Liga de las Naciones como foros para reclamar su derecho a ser un pueblo libre. El Comisionado Residente no debería aceptar su puesto y debería permanecer en Puerto Rico. ¿Para qué queremos un representante sordomudo? Esta sería una manera eficaz de crearle una situación difícil a Estados Unidos y de atraer la atención del mundo sobre el caso de Puerto Rico. Entonces planteariamos nuestro problema en el terreno de las relaciones internacionales, que es donde debemos plantear nuestro caso. “El problema de nuestra independencia depende de nuestra voluntad. La generación presente tiene una grave responsabilidad histórica que cumplir o prolongar la colonia o adoptar un gesto de hombres dignos. Ante todo debemos defender nuestra personalidad porque somos la nacionalidad más definida de América”. Una ovación prolongada fué tributada al finalizar su discurso. El homenajeado recibió múltiples felicitaciones y abrazos después de su rotundo discurso. El acto terminó a las dos y media de la mañana.

Por M. RIVERA MATOS

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