El absurdo de la estadidad para Puerto Rico
Estados Unidos de América es un soberano. No es un conglomerado de soberanos. “Nosotros el Pueblo de Estados Unidos para establecer una unión más perfecta, etc., etc.”, así lee el preámbulo de la constitución americana.
Jurídicamente Estados Unidos es una nación organizada en un solo Estado, en el verdadero sentido del término, a pesar de la realidad política viviente que representa el nacionalismo del sur, con sus aspiraciones e ideales, sus héroes y mártires, de recuerdos inspiradores para más de la mitad del cuerpo político norteamericano.
Para escritores eruditos como el historiador de Virginia Pollard, la Confederación del Sur es un ideal.
Para ellos la suerte de las armas en la Guerra Civil es una vicisitud que no ha resuelto nada.
Sin embargo la constitución norteamericana es jurídicamente la voluntad de un solo soberano. Políticamente aquel país se divide en provincias, mal llamados estados por razones históricas, para facilitar la derogación de los artículos de confederación originales y la aprobación de la presente constitución.
El postulado de unidad nacional que informa la constitución norteamericana, ha determinado la regla invariable de no admitir a ningún territorio como Estado, hasta que los elementos anglosajones o angloceltas hayan adquirido en el mismo ascendencia definitiva. Los elementos raciales, religio[…]
[…] de vista tradicional norteamericano. En los asuntos internos de Estados Unidos nuestros hombres jamás podrían ver las cosas como las ven los norteamericanos.
Esta incomprensión perenne sería inevitable a pesar de la mejor buena voluntad y de sentido de justicia, porque las tradiciones que fija una perspectiva nacional social o internacional no se pueden alterar fundamentalmente por motivos de conveniencia.
Esas dos razones fundamentales contra el absurdo de la estadidad para Puerto Rico.
Las supuestas razones económicas contra la estadidad carecen de fundamento. Puerto Rico es un país rico y puede sostener la estadidad o la independencia. Nuestro país tiene un área aproximada de cuatro mil millas cuadradas, o sea diez mil kilómetros cuadrados y sostiene una población de casi dos millones de habitantes; es el segundo mercado para Estados Unidos en este hemisferio y el sexto en el mundo.
Es evidentemente grande nuestra capacidad productiva.
Estos son hechos económicos actuales dentro del presente régimen de un gobierno irresponsable que funciona para el beneficio exclusivo de cuatro o cinco corporaciones absentistas inscritas en Estados Unidos, sin embargo no es posible determinar la nacionalidad de sus accionistas.
Bajo un gobierno responsable de la República de Puerto Rico con la libertad inherente para negociar tratados comerciales a base de reciprocidad, nuestra producción económica forzosamente aumentará. Fuera de la estadidad la constitución de Estados Unidos toma en consideración solamente la forma irresponsable de gobierno. Ley marcial en cualquier Estado o Territorio en caso de rebelión o invasión extranjera y la forma territorial de gobierno.
Usando los términos judiciales norteamericanos, a Puerto Rico […]
Las corporaciones absentistas aquí establecidas, porque Puerto Rico es un país muy rico, mantienen una propaganda en la prensa norteamericana para inducir a la gente candorosa norteamericana con el engaño de que es para el bien del pobre Pueblo de Puerto Rico.
Esta propaganda de prensa es sistemática y está hecha con la intención de nublar la opinión pública norteamericana.
La presente intervención militar perjudica los intereses vitales del pueblo norteamericano. Estados Unidos como nación asume una enorme responsabilidad al mantener este Gobierno tiránico con su larga lista de crímenes para mantener la esclavitud a beneficio exclusivo de unas pocas corporaciones absentistas.
Esa política afecta los vastos intereses vitales de Estados Unidos en la América Latina que naturalmente se siente en solidaridad con la causa de la independencia de Puerto Rico.
La independencia significa relaciones internacionales a base de conveniente reciprocidad.
Antes de haber tenido lugar la invasión norteamericana, más del 40 por ciento de nuestro comercio extranjero era con Estados Unidos. No hay razón por la cual no se pueda llegar a un arreglo amistoso de mutua conveniencia con el debido respeto a la independencia de Puerto Rico.
Después de que el Poder Ejecutivo de Estados Unidos representado por su presidente, Mr. Franklin D. Roosevelt, ha reconocido el derecho de Puerto Rico a ser una nación independiente, pueden establecerse relaciones amistosas verdaderas entre las dos naciones para su mutua conveniencia.
Para conjurar situaciones peligrosas inherentes a todo período de transición, el régimen presente debe ser liquidado sin mayor dilación por una Convención Constituyente y un tratado de comercio y amistad entre las dos naciones.