HOMENAJE A LOS SEÑORES ALBIZU CAMPOS Y SELLES SOLA

DISCURSO DE ALBIZU CAMPOS Cuando el señor Albizu Campos fue a hacer uso de la palabra la concurrencia puesta de pie le tributó una atronadora ovación que se prolongó por varios minutos. “Al contestar la carta-invitación que me dirigiera el Presidente de la Sociedad Cultural puse en mis palabras lo que yo entendía era el sentido de este acto. Interpreto este acto y repito aquí aquellas palabras como un juramento que se exigen los patriotas entre sí. Parece mentira que los patriotas tengan alguna vez que exigirse entre sí el cumplimiento de un juramento, pero hay momentos en la historia patria en que los elementos constructores se ven postergados porque domina la alta traición a los intereses más vitales del país. Tal es, amigos míos, el momento histórico porque atraviesa nuestra patria. Predomina entre nosotros, repito, la alta traición; son los hombres y mujeres que al lado del dominador van demoliendo lo más sacro de la patria, desde sus intereses materiales hasta sus más caros intereses espirituales. Son ellos los que dominan por desgracia en nuestro país. Y somos los patriotas los que estamos en franca adversidad en este momento de trabajo colectivo. Por eso interpreto yo la invitación de la Sociedad Cultural como la demanda perentoria, como el mandato imperativo de que todos aquí nos exigimos los unos a los otros el cumplimiento del deber patriótico. “Se extraña todo el mundo de que sea la juventud la que venga a consagrar hombres adultos. Es verdad que no somos tan viejos como parecemos, pero ya somos adultos. Hombres que hemos sufrido mucho en nuestros pocos años. Tengo entendido que mi compañero nació en el

  1. Yo nací en el 93. Desde niño fijé en mi espíritu una idea que debe tener todo hombre y mujer que nació en un país esclavo: sacrificar su vida para librarlo de todo poder exótico que pretenda sojuzgarlo. Y fiel a esa norma, fiel a esa promesa ante mi propia conciencia siempre he sido humilde, y como hombre humilde ansioso de adquirir todos los conocimientos posibles para prepararme física y mentalmente con el propósito de realizar una obra de patriotismo y dignidad. Para ser patriota no basta llevar las palabras en los labios y el sentimiento en el corazón. Se requiere tener una fortaleza física, se requiere una fortaleza

intelectual, se requiere una fortaleza moral, se requiere también una visión de los fines trascendentales para los cuales está puesto el hombre en la creación. Por eso yo os digo a la juventud que no podéis malgastar vuestras energías, que la patria necesita de vuestros cuerpos, que vuestros organismos físicos deben ser fuertes y sanos. La vida de la colonia siempre ha tenido a la degeneración física del pueblo dominado porque es un régimen de explotación. Se conspira contra la obra del verdadero patriotismo, se niega a los hombres y mujeres de mentalidad superior el ejercicio de las facultades superiores. En la colonia se traen a flotación los elementos sin carácter que muchas veces son de gran inteligencia: ellos son los altos traidores de la patria. Así en la colonia se restringen todas las actividades superiores desde el ejercicio del derecho público hasta el ejercicio del poder en el gobierno; la única actividad que no se restringe es la del servilismo, la de actuar como instrumentos del dominador en su obra de demolición del país dominado. Cuando se llega a ese estado se niega al pueblo hasta el derecho de educarse de acuerdo con su propio criterio. Este es el único pueblo, sobre la tierra, señores, donde por expresa disposición de la ley, mejor dicho del imperio de Estados Unidos, se nombra a un hombre que tiene la facultad absoluta de determinar qué se ha de enseñar a los niños de Puerto Rico. Ni la Rusia zarista, ni la Alemania Imperial se atrevieron a imponer semejante tiranía sobre Polonia. “He dicho, señores, que la agresión más grave que se ha perpetrado contra la nacionalidad portorriqueña ha sido la creación de esta tiranía sistemática sobre el intelecto nativo. Repito que en ningún pueblo del orbe un hombre se ha erigido en árbitro de la sabiduría y la cultura de un pueblo como en Puerto Rico. Digo esto ante la juventud universitaria para que sea consciente de la verdadera situación en que se encuentra la juventud portorriqueña. “En otros países los programas de estudio y los textos se establecen en las escuelas por acuerdos de juntas y comisiones y después de un análisis comparado de los sistemas educativos de diversas nacionalidades”. Atacó luego el orador la intervención de Estados Unidos en la educación del país. “Al sistema educativo hay que formularle unas cuantas preguntas vitales: “¿De qué somos ciudadanos? ¿Para qué educamos a la niñez portorriqueña? ¿Para que sean hombres de conciencias libres o esbirros coloniales? No basta sembrar las escuelas por doquier. La escuela lo mismo puede servir para construir que para destruir. Hay que buscar el propósito que se persigue con la enseñanza. La educación no puede ser un instrumento de dominación; la educación debe formar hombres informados de un criterio patriótico y no siervos del régimen imperante”. Relató luego el orador sus experiencias en Estados Unidos y dijo que allí “la educación es un sistema que crea el predominio de una clase

Albizu Campos coloca una ofrenda floral ante la tumba de uno de los héroes del Grito de Lares.

Albizu Campos junto al Lcdo. Obdulio Bauzá, el Reverendo Padre Martínez Girau y el Alcalde, José Auretio Bernal.

En el Ayuntamiento.

EL MITIN NACIONALISTA CELEBRADO EN MAYAGUEZ

DECLARACIONES DEL JEFE DEL PARTIDO, SR. ALBIZU CAMPOS

Al ser anunciado el señor Albizu Campos la banda ejecutó “La Borinqueña” y se produjo una larga ovación. Tal era la ansiedad que en todos se manifestaba de oir la palabra del ilustre caudillo del nacionalismo. Analizó el sistema mediante el cual el régimen imperante efectúa la demolición de la sociedad portorriqueña con el fomento de hondas divisiones; primera: El fomento del trabajo de la mujer en competencia con los hombres para abaratar la mano de obra y traer la escisión de las familias, haciendo de las mujeres rivales de los hombres en el terreno económico y por ende desvinculando el hogar. Dijo que en sí la independencia de la mujer era loable si se estimulaba de buena fe, pero no si como en las actuales circunstancias se impone como un medio para desmoralizar una sociedad. Explicó como Estados Unidos e Inglaterra son los únicos países en que existe el feminismo militante como una salvaguardia de los derechos de la mujer que se ve lanzada a la actividad económica. Ya en Puerto Rico son muchas las familias donde son las mujeres las que procuran el sustento del hogar, inversión de papeles que es índice cierto de la ruina definitiva de un pueblo. Segunda División en materia financiera, que existe en los Estados Unidos pero que ha sido ahondada aquí por el mal llamado Partido Socialista. En los Estados Unidos un grupo pequeño o clase dirigente explota a la casi totalidad del país; no existe allí una sociedad o una nación en el recto sentido del vocablo sino un gran conglomerado que sufre la opresión de la exigua clase oligarca a quien no le preocupa ni la suerte ni mucho menos el engrandecimiento común de la masa del país. En Puerto Rico había al contrario una homogeneidad entre todos los componentes y un gran sentido social interesado en la recíproca ayuda para la perpetuidad y conservación de la nación, esto es un sentimiento raigal y unánime de patria. Por consiguiente, juxtaponer en una lucha de clases al hombre que nada posee contra el que tiene dos pesetas era

imponer un extraño elemento de discordia que, holgaba en nuestro medio. Tercero: La división fomentada entre la raza blanca y la africana que se patentiza comparando los sistemas usados por el invasor en Cuba y Puerto Rico respectivamente a la terminación de la guerra hispanoamericana. En nuestro país, donde había mayoría de blancos, impusieron como dirigente a la clase de color con el triunfo del Partido Republicano, cuyo jefe era el Dr. Barbosa. En Cuba, donde predominaba el elemento de color, levantaron a la sombra del poder una dirección política de individuos de raza europea y licenciaron el ejército libertador compuesto en su mayoría de hombres de color. Cuarta: A las anteriores se añade la división en el terreno espiritual tendiente a contrarrestar la indubitada hegemonía del catolicismo mediante la elevación al poder de individuos de todas las sectas protestantes, y aunque el nacionalismo tiende sus brazos a los prosélitos de todos los credos no puede dejar de señalar el hecho histórico y la intención y el significado político que en sí encarna el estímulo brindado a las fuerzas contrarias a la unidad religiosa del país.

A manera de prólogo y de epílogo se extendió en brillantes consideraciones sobre todos los problemas políticos y económicos de Puerto Rico. Se refirió, por ejemplo, al canje de la moneda demostrando como ab initio se había desvalorizado la propiedad en un cuarenta por ciento mediante el cambio del peso por el dólar al tipo de sesenta por ciento cuando en la realidad ambas monedas tenían igual capacidad adquisitiva. Esta depreciación colectiva y rápida de la propiedad unida al ciclón de San Ciriaco, abrió la puerta al latifundismo en manos de extranjeros, plaga tan voraz que no fue parte a contenerla ni siquiera el esfuerzo de Muñoz Rivera con su tentativa de crear frente al latifundista nativo, pues este último, tan pronto prosperó algo, también fue enredado en las horribles fauces de las combinaciones crematísticas.

Atacó entonces a las grandes corporaciones como causa de la decadencia general y hasta de la ruina del fisco; la organización de la sanidad pública exteriorizando su opinión de que “el aumento de las enfermedades en las últimas tres décadas se debe en gran parte a la pésima calidad de los artículos ofrecidos al consumo especialmente las conservas alimenticias”; la instrucción pública, empeñada en educar a párvulos hambrientos a quienes fuera mejor sustentar físicamente con el lujoso presupuesto destinado al ramo; y finalmente a los proyectos de industrialización del país, imposibles en una colonia sin protección arancelaria.

Terminó el señor Albizu Campos su medulosa y elocuente disertación exuberante en una multitud de datos rotundos dichos con asombrosa precisión y oportunidad y difícil de reconstruir, excitando a los mayagüezanos a investigar fríamente los problemas capitales de su patria, para que se operase en su seno la saludable reacción que habría de reivindicar para la Sultana del Oeste su timbre de honor y su puesto de honra que siempre ocupó en el pasado a la vanguardia de nuestras luchas civilizadoras y libertadoras. Estruendosos aplausos y muestras de general aprobación exteriorizaron los sentimientos del público que con

profunda atención escuchó por espacio de más de dos horas al único jefe político que desmenuza ante el pueblo, convirtiendo la tribuna en cátedra, los más intrincados problemas nacionales para estudiar fundamentalmente las raíces de nuestra postración.

LA CONFERENCIA DE ALBIZU CAMPOS EN LA UNIVERSIDAD SOBRE LA INSTRUCCION PUBLICA EN PUERTO RICO. TESIS QUE DESARROLLO

La conferencia del señor Albizu Campos, dictada el lunes 30 de marzo bajo los auspicios de la “Sociedad Cultural” del Colegio de Leyes sobre el palpitante tema de la Instrucción Pública en Puerto Rico, resultó un acto de gran trascendencia cultural y de perdurables resonancias espirituales entre los miles de oyentes que le escucharon en la Universidad o por radio en la isla. El amplio salón de actos estaba materialmente ocupado por una selectísima concurrencia; fue tanto el público que la gente se tuvo que agrupar en los pasillos o ubicarse en las ventanas del local. Después de breves palabras introducidas por el estudiante José C. Aponte, Presidente de la “Sociedad Cultural”, el conferenciante se adelantó al proscenio mientras la concurrencia prorrumpía en una clamorosa ovación que se prolongo por varios minutos. En el rostro del orador se advertía el efecto emocional de aquellos aplausos tan calurosos y espontáneos. “Yo que me he enfrentado tantas veces a públicos hostiles”, comenzó diciendo el señor Albizu Campos, “puedo decir que este saludo tan generoso y espontáneo es para conmover al hombre más aguerrido. “Con la instrucción, como ha dicho el joven Aponte, se levanta o se sepulta a un pueblo; todo depende de la orientación que se le imprima al sistema educativo. La educación es la manera directa que tiene el Estado para educar a sus ciudadanos, pero en Puerto Rico el Estado no existe porque está intervenido por la ocupación militar de Estados Unidos. “La educación en el estado religioso se inspira en los principios religiosos que informan ese país, la educación en las monarquías se inspira en los principios monárquicos, y la educación en las repúblicas se inspira en los principios republicanos. La conservación de los valores pretéritos está condicionada por la perspectiva de la posteridad. En Puerto Rico la educación no está inspirada en ningún principio definido ni tiene una orientación determinada porque no existe el Estado, que es el factor determinante y orientador del sistema educativo”. Analizó luego el orador la educación durante la dominación española. La educación para aquel entonces era católica y monárquica,

porque tales eran la religión y el régimen vigentes en España, aunque había en el país prominentes personalidades que eran de ideología anti-católica y republicana. Aquella educación se inspiraba en las fuentes greco-latinas trasmutadas por el genio de España; por lo tanto nosotros somos herederos directos de la única cultura que existe en Occidente. Nuestros revolucionarios aspiraban a constituir un estado republicano con una educación heterodoxa, pero “a mi juicio en este particular estaban equivocados porque toda nacionalidad debe fundarse sobre el espíritu religioso que anima a sus habitantes”. Los partidarios de las ideas republicanas en Puerto Rico y en España para combatir el régimen y la eduación vigentes en la Madre Patria presentaban a Estados Unidos como la nación modelo donde las instituciones habían llegado a su perfección jurídica. Ese falso concepto desorientó la opinión de nuestros directores y le dió a Estados Unidos una personalidad que no tenía, al extremo de que la invasión de sus tropas fue recibida como una bendición para nuestra nacionalidad. La invasión desconoció el Estado y la personalidad que ya tenía Puerto Rico en el año 1898”. Lo primero que hizo el gobierno de Estados Unidos fue apoderarse del sistema educativo, porque la “educación es el instrumento más fácil para destruir un pueblo”, y convirtió al Comisionado de Instrucción, que es un mandatario del Departamento de la Guerra, en “árbitro de los destinos culturales de este pueblo”. “El actual Comisionado de Instrucción tiene facultades omnimodas para hacer los cursos de estudios y determinar lo que se ha de enseñar a la niñez. En Francia la instrucción está regulada por una legislación al efecto”. “La educación vigente en Puerto Rico”, dijo el conferenciante, “está informada por un criterio materialista, está divorciada de las fuentes greco-latinas y sobre todo educa a nuestra jvuentud para el sometimiento a un imperio y para acatar lo que haga ese imperio en nuestra patria”. El confereciante atacó duramente la enseñanza bilingüe afirmando que ocasionaba “un malgaste de las energías mentales y un desconocimiento de su propio idioma y del idioma invasor. Nadie puede penetrar en el secreto idiomático de un idioma extranjero hasta que no conoce a fondo su idioma vernáculo”. El conferenciante entró entonces en un minucioso análisis de la educación norteamericana sentando la siguiente tesis: en Estados Unidos existe una educación para la clase dominante y otra educación para la clase que ha de ser dominada. La educación para la clase dominante se imparte como es de rigor en el idioma vernáculo de la nación, está informada por un criterio religioso y se impone al estudiante las más severas disciplinas morales. La enseñanza de las fuentes greco-latinas es rigurosa: el latín y el griego se comienza a enseñar desde el quinto grado. Existe la separación de los sexos en estas escuelas destinadas a educar los futuros directores de la nación. “Intensifican los estudios clásicos porque saben que si se desvinculan de las fuentes originales de la cultura occidental corren el peligro de reversarse a la barbarie en pocas generaciones”.

Al referirse a la escuela bisexual el conferenciante se pronunció refractario a ella, manifestando que su establecimiento obedeció a razones económicas y no pedagógicas. Dijo que aunque la mujer y el hombre pueden llegar a conocer las nociones superiores de la sabiduría y del conocimiento científicos necesitaba una metodología distinta que estuviese en consorcio con la mentalidad específica de cada uno. Hay materias que la mujer asimila con mayor facilidad y hay otras materias que el hombre asimila con mayor facilidad; por lo tanto la separación de los sexos y la diferenciación de los métodos es rigurosa. La mayor parte de los textos actuales están escritos por hombres para mentalidades masculinas y es necesario que los textos para el sexo femenino estén escritos por mujeres que saben cómo provocar la reacción deseada en la mentalidad femenina. “Además la mujer debe educarse en el aislamiento de su sexo, divorciada de toda sugestión malsana que pueda perturbar su mentalidad”. Esta teoría pedagógica sustentada por el señor Albizu Campos fue de lo más brillante y original de su docta conferencia. En este tipo de educación para la clase que regirá los destinos nacionales se siembra un intenso patriotismo en el ánimo del estudiante y se le inculca el criterio de que su pueblo es el superior del planeta. La enseñanza se transmite enteramente por profesores masculinos.

La educación para las masas destinadas a la explotación “es la pacotilla de la cultura”. Se utiliza por economía la escuela bisexual, la enseñanza está desvinculada de las fuentes clásicas greco-latinas para mantener al pueblo en la ignorancia y su finalidad es crear la microespecialización o un profesionalismo barato pseudo-intelectual insensible a todos aquellos valores ajenos a su profesión. “Esta educación de pacotilla es la que se ha implantado en Puerto Rico. ¿Por qué los partidarios del sometimiento no han importado la educación superior que existe allá en el continente para las clases dominantes? El conferenciante aludió directamente a unas declaraciones del Comisionado de Educación, doctor Padín, ante la “Union Church” de esta capital. Admite el doctor Padín que el sistema educativo no sabe a dónde va, que en él la política está antepuesta a la pedagogía y que es el Congreso de Estados Unidos el autorizado a determinar la orientación a seguir. El doctor Padín delega la orientación de un pueblo en el poder invasor y en eso está equivocado. Esa iniciativa es exclusivamente patrimonio de la nación portorriqueña que es la llamada a determinar cuál ha de ser su destino político y cultural. Y quiero repetir aquí para salvar mi responsabilidad histórica que está podrido un magisterio, un claustro y un régimen que inculca a la niñez el sometimiento”.

“Hace tiempo que hablaba con un pedagogo de esta Universidad y le pregunté su opinión sobre el problema educativo de Puerto Rico. Me dijo que los pedagogos no tenían opinión formada sobre este problema y que en cuanto a la enseñanza bilingüe habría que experimentar durante algunos años más. Y yo replico: ¿quién da derecho a nadie para experimentar con la vida espiritual de un pueblo? “Un pueblo puede resistir el despojo físico de sus tierras porque la tierra no se destruye y éstas pasan intactas a la posteridad, pero un pueblo no puede resistir el despojo moral perpetrado a través de la escuela sin que se le reduzca a una manada de esclavos que renieguen hasta de su propia personalidad. “De seguir este sistema educativo terminaremos en la ignorancia, que es el peor manicomio a que se puede condenar a un pueblo”. El conferenciante subrayó la ausencia del civismo en la escuela donde por el contrario “el niño aprende a amar una patria que no es la suya y a renegar de sus orígenes”. “Según la ‘Historia de Puerto Rico’ que se enseña en las escuelas, la civilización empezó en el 1898 cuando llegaron las tropas americanas”. El conferenciante se refirió luego a la Universidad y manifestó que sus directores tenían un privilegio inmenso y era hacer de aquella institución docente la verdadera Universidad de Puerto Rico, donde la enseñanza se efectuase en la lengua vernácula y se implantasen los estudios clásicos. Formuló agrías críticas contra el Colegio de Leyes en el sentido de que la jurisprudencia se enseñaba a base de las opiniones de los jueces de Estados Unidos y no a base de nuestros códigos, que son la cristalización de una larga experiencia y sabiduría. “Estados Unidos está a dieciséis siglos por detrás de nosotros en materia jurídica”, afirmó el conferenciante, e hizo un extenso análisis sobre este tópico para comprobar su tesis con autoridades norteamericanas. Recomendó también que los catedráticos debieran contratarse por oposición, como habían recomendado los estudiantes en memorial presentado al nuevo Rector. Refutó la tesis de que la educación es democrática en Puerto Rico por el hecho de que aquellos sobre quienes recae la carga contributiva del país no pueden enviar sus hijos a la escuela. El conferenciante clausuró su conferencia dirigiéndose a las instituciones religiosas del país, “Yo acuso a las instituciones religiosas del país de cruzarse de brazos ante la grave crisis que agobia a la patria y por no establecer escuelas que neutralicen la obra demoledora del vigente sistema educativo”, dijo. El señor Albizu Campos recibió clamorosas ovaciones en el transcurso de su conferencia. El acto se terminó como a las once de la noche dentro del mayor entusiasmo.

Manuel Rivera Matos

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