Albizu Campos critica a Benigno Fernández García

He leído esa acusación como aparece vertida en el importante órgano “El País”. He combatido al licenciado Benigno Fernández García, primeramente, por su negligencia y su indiferencia ante los asesinatos perpetrados en Río Piedras, Ponce y Utuado, por la Policía, sin que él tomara en su caracter de Fiscal General determinación alguna para suspender de empleo y sueldo y procesar legalmente a los responsables de esos insólitos asesinatos. Con esa indiferencia y negligencia del señor Fernández García, un considerable número de la Policía se llegó a creer que gozaba de inmunidad para cometer cualquier fechoría; y se envalentonaron a tal punto de asesinar en su propio cuartel general a dos héroes nacionales: Beauchamp y Rosado, a puerta cerrada, disparándole a sus víctimas, en una orgía que no podría superar ninguna manada de salvajes, más de 50 tiros.

Hemos visto, sin embargo, con beneplácito, que el licenciado Benigno Fernández García, en su carácter de Fiscal General, se ha dispuesto a llevar ante la justicia pública a los responsables de los asesinatos perpetrados por la Policía en San Juan y en Ponce y confiamos que hará lo mismo en el caso de Utuado y en el gravísimo caso de Río Piedras.

Sin embargo, creemos que constituye una injusticia, atribuirle al Lcdo. Benigno Fernández García, la comisión de tamaña infamia, cual es la de suplir a las autoridades del

La Palabra, 2 de marzo de 1936, p. 9. y El Mundo, 8 de marzo de 1936, p. 1.

imperio yanqui prueba para encauzar y condenar a portorriqueños empeñados en libertar a su patria. No creo que ningún portorriqueño sea capaz de un acto de alta traición como ése. En vista de la indignación nacional portorriqueña frente a los desmanes del régimen imperialista yanqui en Puerto Rico en estos momentos decisivos de nuestra historia, y conscientes de la reacción espontánea que pueda causar una información de esa naturaleza, nos apresuramos a manifestar de que tal aseveración constituye una imposibilidad moral. El momento decisivo de la historia patria que vivimos nos ha unido en un solo cuerpo, con una sola alma. Nos hemos perdonado recíprocamente cualquier agravio, no importa su naturaleza, y como una falange de patriotas inspirados por el alma de valor y sacrificio, desafiamos al imperio yanqui que pretende aplastarnos con su fuerza. Si para mantener la unidad de la patria, que es su única salvación, unidad readquirida por el doloroso proceso de la miseria y de la muerte de miles de portorriqueños, todos amados, se requiere la ofrenda de nuestra vida y la de nuestros seres adorados, ante el Altar de la Patria se hará la sagrada ofrenda.

Este texto es parte del dominio público. Puede ser copiado y distribuido libremente.