El proceso judicial contra el liderato nacionalista
Para el lunes próximo está señalado el nuevo juicio contra algunos hombres de los que forman parte del liderato nacionalista.
El “panel” (cuadro) del jurado ya ha sido seleccionado por la secretaría del Tribunal y el comisionado de jurados en la misma secretaría.
La defensa no fué notificada para presenciar el sorteo.
Se ha repetido el mismo procedimiento que se usó para seleccionar el Jurado en el juicio que acaba de terminar con un fallo de no veredicto.
La defensa en aquel caso solicitó la anulación de la selección de jurados porque en su opinión la ley exige que la selección se haga en sala y en sesión pública. El juez presidente denegó esa solicitud de la defensa pero habrá que insistir que este señalamiento de nulidad de selección del Jurado y al efecto se radicará nueva moción solicitando se declare nulo el sorteo de jurados habido en la secretaría de la Corte.
De acuerdo con el sorteo que se ha publicado el cuadro de jurados del cual se escogerá los doce caballeros que habrán de constituir el pequeño jurado, que quedará investido por la ley para resolver sobre la inocencia o culpabilidad de los acusados, veintiocho son norteamericanos y doce solamente son puertorriqueños.
De acuerdo con estas cifras es posible que todo el Jurado sea compuesto de norteamericanos.
Huelga decir que la situación que se ha creado con la selección de un “panel” (cuadro de jurados) compuesto de veintiocho norteamericanos y doce puertorriqueños es sumamente grave. Por ese solo hecho el nuevo juicio empieza viciado de nulidad en derecho y en moral.
¿Qué es lo que pretende el Gobierno de Estados Unidos? ¿Provocar el derramamiento de sangre? ¿Matar a los hombres que se oponen a su régimen?
Nuestra responsabilidad y nuestra Patria nos obliga a hablar claro. Es extraño ver un poder, provocando la perturbación de la paz y de la tranquilidad pública y soliviantando los ánimos de una nación pacífica como la nuestra para que se vea obligada a apelar a los recursos de la violencia.
Cuando se fué a leer el veredicto del Pequeño Jurado en el juicio pasado se admitió en sala exclusivamente a los periodistas y a los acusados con sus defensores. Se excluyó al público. La sala designada para esto se mantuvo cerrada. Al público no solamente se le excluyó de la sala sino del edificio y sus alrededores.
En cambio el edificio estaba lleno de policías uniformados y vestidos de paisanos y militares, y en sala estaban numerosos alguaciles en cuerpo de camisa con pistolas cuarenta y cinco al cinto.
La sala de sesiones daba la impresión de una cámara de muerte.
Parece que se esperaba un veredicto de culpabilidad.
La Prensa confirmó esta impresión, que todas esas medidas habían sido tomadas para conducir a los acusados a la Fortaleza del Morro. La fuerza militar se había movilizado y estaba acuartelada.
El Gobierno de Estados Unidos se presenta ciego de ira y de venganza. Ahora comprendemos la oración de nuestras mujeres cuando piden a Dios que se calme la sed de sangre de […]